Datos personales

Mi foto
Internacionalista, sobreviviente de las crisis periódicas de este país, asiduo lector, crítico feroz, miembro permanente de las huestes utópicas.

miércoles, 23 de enero de 2008

DÍA 04: Takayama-Kyoto

Ese día, a las 6, me levanté para bañarme, el tren con rumbo a Nagoya partía a las 9:30 por lo que aprovecharía la mañana en uno de los mercados del pueblo, me dirigía en esa dirección cuando empezó a nevar.

Yo no le di importancia y seguí el camino, ya estando en los mercados a recorro los pocos puestos que ya se habían instalado, otros mas estaban en proceso de, cuando de repente la nevada arrecia y yo me veo obligado a buscar refugio bajo el techo de un comercio.

Algunos de los oferentes del mercado incluso dejaron de instalar el puesto y recogieron sus cosas, yo hago lo mismo y me dirijo de nuevo al hotel, en el camino pase por una tienda donde compre algo de pan y en el cuarto prepare algo de té, faltando 30 minutos para la llegada del tren hago el check out y empiezo el camino a la estación, seguía nevando, yo caminaba por la orilla de la zona comercial evitando que se mojara mi equipaje, al llegar a la estación lo primero que hago es tomarme un café de lata (ese que promociona Tommy Lee Jones) y dirigirme a las vías esperando lo inevitable jeje.



Fueron 2 horas el camino a Nagoya donde habría de tomar el tren rápido a Kyoto (algo así como 20 minutos) a 3 estaciones y un cambio de línea se encontraba mi hostal (Kyoto Backpak hostel), estaba ubicado a 2 edificios del teatro Kabuki, al llegar antes de las 3 (hora para registro) solo les dejé el equipaje y empecé a caminar, a veces sin sentido, a veces sin conocimiento pero empecé a caminar. Llegue a la zona de Gion, barrio tradicional por la geishas que en esa zona se ubican. Los mapas para los turistas (como un servidor) no eran lo suficiente específicos para moverse por las pequeñas calles que rodeaban los templos y la insuficiente señalización en romanji hizo que algunas veces no estuviera seguro de mi ubicación.

Caminé por los templos de Gión, Kodaiji, por una clase de memorial de la 2ª guerra, el templo de Kiyomizudera (uno de los más grandes, y más bonitos de Kyoto) y al momento de querer ir a Sanjusangendo me perdí, tome otro camino y para cuando quise corregir ya era tarde, entendiendo que a las 5 (algunos a las 4) cierran los templos.











Tome camino de nuevo al hostal, ya hice el proceso de registro y llevo mi maleta a la habitación, checo correo rápidamente y salgo a buscar algo que comer, solo tenía en el estómago un sándwich que compré en la estación de trenes.

Me llama la atención la enorme cantidad de templos que se concentran en Kyoto, de tal forma que incluso estando en una calle de tipo comercial encontrabas templos entre tienda y tienda.




Ya cansado entro a un restaurante y pido un platillo llamado Okonomiyaki, llamado por algunos la pizza japonesa, la cual es una mezcla de fideo japonés con harina y huevo la cual se lanza sobre una plancha como un hotcake al cual se le agrega al gusto tocino, champiñones, y se le pone encima una capa de una salsa parecida al bbq,

Después de comer camino ya tranquilo (el estómago) al hostal, el movimiento en la zona era mucho, entre compradores, conciertos de chelo incidentales y algunas personas apostadas fuera de la estación de metro con letreros de abrazos gratis, ya atravesar el contingente asiático era un reto jeje.

Me siento a descansar en la sala de televisión, donde se me unen un par de canadienses, un australiano y una estadounidense, yo la verdad estaba muy cansado para poner atención a su plática por lo que distraído observaba la decoración del cuarto a base de recortes de anime, algunos de clasificación R jeje, cuando el australiano (nunca me aprendí los nombres de los muchachos) me pregunta si quería acompañarlos a un bar, yo, sin mucho convencimiento, acepto.

Nos dirigimos a unas pocas cuadras del hostal a un lugar llamado Mushroom bar, un lugar bastante friki, en colores claros, con un bartender con un corte de pelo en forma de hongo, juguetes en la mesa y como música de fondo……..soundtracks de videojuegos ochenteros o más viejos jeje, nos tomamos un par de copas ahí antes de migrar a otro bar cercano, donde nos echamos otras dos copas, hicimos relajo con unos japoneses de la mesa contigua y en la mesa del otro lado me tenían de atracción de circo por mi lugar de origen (oh mekishko!! jejeje) ellos no hablaban inglés y yo de igual manera el japonés así que imagínense la complejidad de la comunicación no verbal jaja.

Ya cansados, no recuerdo la hora, volvemos al hostal a dormir, terminando el día.